Colosio en su 68 aniversario, un federalismo que no llegó

COLOSIO
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El 10 de febrero de 2018, el postulante a doctor, Luis Donaldo Colosio Murrieta cumpliría 68 de existencia, sin embargo, la muerte le llegó prematuramente a sus 44 años edad, siendo candidato a la presidencia de México por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Hace aproximadamente 24 años sucumbió un tecnócrata mexicano, cuyas raíces provenían de Magdalena de Kino, un municipio agrícola y manufacturero de Sonora, cercano a la frontera con Estados Unidos. El 24 de marzo de 1994 quedo marcada como una fecha de un antes y un después para la historia reciente de nuestro país, ya que la zozobra de su magnicidio ha levantado las más profundas olas de desconfianza por alcanzar una democracia efectiva y un México próspero, con un bienestar legítimo para su población.

Colosio realizó estudios de primaria, secundaria y preparatoria en Sonora; se tituló de Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterey (ITESM), con la tesina intitulada “política económica y finanzas públicas”; de Maestría en Desarrollo Rural y Economía Urbana por la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos, institución en la que también concluyó un doctorado, del que quedo pendiente de graduarse, con el proyecto de investigación “urbanización y desarrollo económico en México” (Proceso, 1993), debido a que recibió una invitación del Instituto Interamericano para el Análisis de Sistemas Sociales Aplicados, con sede en Viena, Austria, en el que elaboró investigaciones sobre migración, urbanización y desarrollo urbano (Fundación Colosio, Colima, 2018).

Colosio fue reconocido como un notable estudiante, docente, investigador, orador, declamador, locutor de radio y representante estudiantil. Se desempeñó como Diputado Federal y Senador de la República por el Estado de Sonora, Presidente Nacional del PRI y como funcionario público de primer nivel en los gobiernos de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988) y Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), de Director General de la Secretaría de Programación y Presupuesto con el primero; y Coordinador de Campaña y Secretario de Desarrollo Social (Sedesol) del segundo, puesto del que dimitió para convertirse en candidato a la presidencia de México por el PRI a finales de 1993, cuyo aspiración culminó con su asesinato en la Ciudad de Tijuana, Baja California en 1994.

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Quienes narran la trayectoria prolífica de Colosio, lo describen como una persona de bien, de palabra, leal, de principios y resultados, un icono de la vida política nacional (Noroeste, 2010). Su pensamiento liberal, lo llevó a ser un hombre conciliador y de un conocimiento profundo de los principales problemas económicos y sociales del país. Según Manuel Jiménez Guzmán, Presidente del PRI en el Distrito Federal durante la campaña de Colosio “su formación masónica fue la que afinó su sensibilidad para el dialogo incluyente con las diversas tendencias políticas con las que buscaba acuerdos”. A casi un cuarto de siglo de su partida ¿Cómo se encuentra la situación económica de México? ¿Qué legado deja Colosio a las nuevas generaciones? ¿Qué postulados les quedaron pendientes?

            Colosio falleció ocho meses antes de que Carlos Salinas de Gortari terminará el cargo de Presidente de México el 30 de noviembre de 1994, año en que la economía registraba un crecimiento del 4.5 (Banco Mundial), la inflación oscilaba en 7.05% (INEGI) y la tasa de interés el 20.0 (Banco de México). A casi cinco lustros de dicho acontecimiento, la situación económica de México poco ha cambiado, debido a que la mayoría de las variables macroeconómicas han mostrado una mejoría discrecional. Nuestro país perdió la oportunidad de tener un líder moral con rostro social y humano, la probabilidad de alcanzar mejores condiciones igualitarias, al menos en términos laborales y salariales, donde los más favorecidos hubieran sido los estados federados, así como las comunidades urbanas y rurales.

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            El legado de Colosio permanece vigente, ya que muchos de los señalamientos que realizó como candidato presidencial aún no se resuelven, destacando los temas de pobreza, hambre, desempleo, juventud, justicia social. Lo que queda marcado en su pensamiento y obra, es el concepto de neoliberalismo social, cuya implementación la ejecutó, a través del Programa Nacional de Solidaridad, en el que conformó más de 300 mil comités de solidaridad, que permitieron promover la economía solidaria, a través de la ejecución de obras (escuelas, viviendas, hospitales, parques, jardines, zonas electrificadas, etc.) en comunidades urbanas y rurales de todo el territorio nacional.

En conclusión, Colosio fue garante de la promoción de una política social descentralizadora, donde logro aterrizar recursos para los estados y municipios en materia agropecuaria, de vivienda, medio ambiente, combate a la pobreza extrema, electrificación, y tenencia de la tierra. Fue un hombre de su tiempo, que coadyuvó a crear las bases de un federalismo autentico, de acuerdo con las necesidades de las diferentes regiones del país, cuyo proyecto descentralizador no fue posible cristalizar.

Dr. José Manuel Orozco Plascencia

manuel_orozco@ucol.mx

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Dr. José Manuel Orozco Plascencia
Coordinador del Doctorado en Relaciones Transpacíficas (DRT) y
Profesor-Investigador de la Facultad de Economía de la Universidad de Colima
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