Gestión del agua de lastre, desafío ambiental para asegurar la sostenibilidad de la industria marítima mundial

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5a3333a61ffec - Gestión del agua de lastre, desafío ambiental para asegurar la sostenibilidad de la industria marítima mundial

El Convenio internacional para el control y la gestión del agua de lastre y los sedimentos de los buques (Convenio BWM), fue adoptado por consenso en la conferencia diplomática celebrada en la sede de la Organización Marítima Internacional OMI en Londres el 13 de febrero de 2004.

La Cámara de Senadores del Honorable Congreso de la Unión en ejercicio de la facultad conferida en el artículo 76 fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, decretó la aprobación y adopción del Convenio, dicho decreto fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el Martes 18 de Diciembre del 2007.

El Convenio entro en vigor a nivel mundial en fecha reciente el pasado 8 de septiembre de 2017 y a solo unos días de su entrada en vigor es particularmente importante que la nueva Autoridad Marítima Nacional, responsabilidad que ahora recae en la Dirección General de Capitanías y Asuntos Marítimos dependiente de la Secretaría de Marina; adopte firmemente las directrices prescritas para la implantación uniforme del Convenio BWM y la aprobación y certificación de tecnologías modernas de tratamiento del agua de lastre.

En el Convenio se establece que todos los buques tendrán que llevar a bordo un libro registro del agua de lastre y aplicar los procedimientos de gestión del agua de lastre de conformidad con una norma determinada. Las Partes en el Convenio tienen la opción de adoptar medidas adicionales de conformidad con los criterios establecidos en el Convenio y las Directrices de la OMI.  Los puertos mexicanos tienen un gran desafío debido a su gran dinámica en el comercio mundial, ya que a estos puertos escalan buques de gran tonelaje, desde barcos graneleros, enormes buques tanque y grandes portacontenedores, los cuales requiere realizar operaciones de agua de lastre y por tanto dar cabal cumplimiento a los requerimientos del convenio.

Desde que se introdujeron los buques con casc​​o de acero hace más de 100 años, el agua se utiliza como lastre para estabilizar los buques en el mar, para mantener condiciones operacionales seguras durante el viaje. Mediante esta práctica se reduce los esfuerzos en el casco, se facilita la estabilidad transversal, mejora la propulsión y la maniobrabilidad, y además compensa los cambios de peso como consecuencia de los distintos niveles de carga y el consumo de combustible y agua. ​​

Aunque es fundamental para la seguridad y eficiencia de las operaciones de un buque moderno, el agua de lastre plantea problemas ecológicos, económicos y de salud graves debido a la multitud de especies marinas que contiene; entre estos organismos se incluyen bacterias, microbios, pequeños invertebrados, huevos y larvas de distintas especies. Las especies transferidas pueden sobrevivir y establecer una población reproductiva en el medio al que llegan, convirtiéndose en especies invasoras que se imponen a las especies nativas y proliferen hasta alcanzar proporciones de plaga.

El problema de las especies invasivas en el agua de lastre de los buques se debe en gran medida a la expansión del comercio y el volumen del tráfico en las últimas décadas y, dado que el volumen de mercancías que se transportan por mar sigue aumentando, es posible que el problema no haya llegado aún a su momento más grave. Los efectos en numerosas zonas del mundo han sido devastadores. Los datos cuantitativos señalan que el número de invasiones biológicas sigue aumentando de manera alarmante con un número de nuevas zonas invadidas cada vez mayor.

Durante los debates en la OMI particularmente en el Comité de protección del medio ambiente marino, se han discutido problemas relacionados con sistemas de tratamiento de agua de lastre, la revisión de las directrices para pruebas de sistemas de tratamiento, la complejidad de este tema requiere fundamentalmente un proceso de homologación de tipo estricto y subrayar la necesidad de la industria a la innovación tecnológica para el cambio ambiental, estos sistemas deben proporcionar certeza en el mercado de lo que se necesita para enfrentar el desafío del agua de lastre en esta industria dinámica y diversa. Como en el caso de los desafíos medioambientales futuros, el éxito del régimen mundial del agua de lastre depende del desarrollo de sistemas de gestión del agua de lastre fiables y eficaces.

Las regulaciones del agua de lastre que la nueva autoridad marítima nacional implante debe ser con objetivos amplios y exigir requisitos de aprobación de tipo estricto para impulsar la innovación y la inversión, también deben proporcionar flexibilidad para garantizar el equilibrio correcto entre lo posible y lo práctico, además de proporcionar ese equilibrio en el plazo de cumplimiento cuando existen medidas de mitigación alternativas apropiadas, incluso mientras la tecnología de vanguardia está aún en desarrollo.

El sector naviero nacional está llamado ha tomar medidas para dar cabal cumplimiento de sus buques, conforme  a las  regulaciones y con la  tecnología económicamente disponible para abordar los futuros desafíos ambientales y asegurar la sostenibilidad y la productividad de la industria marítima mundial.

Colaboración del Capitán Raymundo Mata

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