Advertisements
Saltar al contenido

Los primeros seis años de vida

junio 4, 2019
facebook 40 - Los primeros seis años de vida


GabrielYáñez

Muchos y muy variados estudios científicos coinciden en resaltar la importancia que, desde un punto de vista cognitivo y socio-emocional, representa la llamada primera infancia, lo que incluso ha sido reconocido por la ONU en la adopción de su Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la cual desde el 2015 contempla entre sus objetivos, el cuidado y atención que debe brindarse a la edad temprana para lograr oportunidades equitativas de desarrollo durante toda la vida.

Fortalecer las habilidades cognitivas y la personalidad en estos primeros seis años de vida, supone un entorno mucho más maleable para propiciar en la persona el interés, la motivación, el autocontrol y la empatía; sin embargo, hay que tener muy en claro que con el Desarrollo de la Primera Infancia (DPI), lo que se busca es expandir y medir el potencial de los niños, pero sin un enfoque basado esencialmente en su coeficiente intelectual, es decir, sin forzar los aprendizajes y que, además, estos se incentiven a través de estrategias de carácter lúdico y recreativo.

La premisa anterior es fundamental para lograr un verdadero DPI, ya que de lo contrario, se corre el riesgo de inducir al menor para que desarrolle algunas habilidades para las que aún no está intelectualmente preparado, como es el caso de la lectura, la cual especialistas en neuroeducación como Francisco Mora, Usha Goswami y Kurt Fisher, establecen como un proceso didáctico que debe darse hasta los seis años de edad, una vez que las conexiones sinápticas en el cerebro del niño están debidamente preparadas para decodificar e interpretar textos. En este punto, el Dr. Mora resalta en su libro Neuroeducación: sólo se puede aprender lo que se ama, la necesidad de motivar y entusiasmar al alumno para que se dé en él un aprendizaje natural y espontáneo.

Leer:  Bien por Malú | EL DEBATE

Retomando lo antes expuesto y considerando que nuestra entidad es la segunda peor evaluada en atención a menores de primero de preescolar, es sumamente alentador que el gobernador Quirino Ordaz Coppel haya lanzado al alimón con su señora esposa, y bajo la coordinación del titular de la Sepyc, Juan Alfonso Mejía, la estrategia Primero de primaria es muy tarde, con lo que se busca garantizar una educación de calidad en la primera infancia, que asegure que todos los niños y niñas de Sinaloa tengan acceso a servicios de atención en esta etapa, a fin de que estén mejor preparados para su incursión en la primaria.

Para garantizar el éxito de esta estrategia, visualizo cuatro aspectos fundamentales que deberán de cumplirse: el primero, es lograr una eficaz campaña de socialización para lograr revertir esa mentalidad que aún persiste en muchos mexicanos, de restarle importancia a lo que los menores pueden aprender y aprehender en el kínder, lo que ocasiona que los padres o tutores se preocupen únicamente por cumplir con la obligatoriedad del último grado de preescolar. En segundo lugar, está la necesidad insoslayable de que esta estrategia se circunscriba en un esquema de transversalidad con las diferentes dependencias del Ejecutivo estatal, con el propósito de generar un círculo virtuoso que permita brindarle al niño no solo mejores procesos de enseñanza, sino que estos sean aprovechados al máximo al garantizarles también condiciones óptimas de salud, alimentación y estabilidad emocional. En tercer término y desde una perspectiva muy pragmática, se requiere considerar una visión de largo alcance, donde se establezca el costo-beneficio que esta estrategia puede lograr, ya que de acuerdo con lo que plantea el nobel de economía James Heckman, la inversión en políticas educativas debe ser constante y con alcances a mediano y largo plazos, de modo tal que permita un retorno de lo invertido en mayores niveles de productividad, menores tasas de criminalidad y altos estándares de salud pública.

Leer:  Las acciones contra Lozoya y el empresario Ancira, justo en el momento necesario

Por último, esta estrategia por más buena que pueda parecernos, puede quedar como en muchos otros casos en solo buenas intenciones, por lo que es vital garantizar una adecuada planeación-presupuestación, que garantice los recursos, mínimos necesarios por lo menos, para su instrumentación, sobre todo en estos tiempos de una austeridad republicana mal orientada, donde las guarderías han sido precisamente uno de los renglones más afectados.

Esperemos que este programa llegue a buen puerto y para ello mucho tendrá que ver el Congreso del Estado, ya que es ahí donde se definirá una base normativa y se aprobará un presupuesto suficiente para llevarlo a cabo. Para ello, se tendrán que lograr los acuerdos necesarios, y aquí habrá que recurrir a los buenos oficios de aquellos diputados quienes, por su eficaz labor, han despuntado como verdaderas revelaciones políticas. 

Este será pues un aspecto determinante, ¿no lo cree usted?



Fuente

Advertisements