Pemex refuerza producción petrolera con proyectos en Tula y Cosamaloapan

Pemex

Al analizar la relación económica de Petróleos Mexicanos (Pemex) con las finanzas públicas del gobierno federal, se observa que dicha empresa continua representando una de las fuentes más importantes de generación de ingresos del erario público. No obstante a lo anterior, a septiembre de 2017, los niveles de producción permanecían cercanos a los mínimos históricos, por debajo de los dos millones de barriles de petróleo diario (bpd), además de registrar una baja sensible del precio internacional al reducirse de 102 a 52.72 dólares por barril entre 2012 y 2017 (Pemex, 2017). Ante estas circunstancias, desde 2013 se implementa una reforma energética que ha implicado ajustes al Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS), licitaciones que consientan la entrada de capital privado, así como la canalización de inversión para la modernización de infraestructura petrolera.

De acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación 2018, Pemex obtendrá un ingreso superior a 1.1 billón de pesos, el cual se captará de la siguiente manera: 38.1% por Transferencias del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo; 37.3% por ingresos de operación; 24.1% en recaudación de IEPS por combustibles automotrices; y 4.3% por el Impuesto a la actividad de exploración y extracción de hidrocarburos. Por su parte, del Proyecto de Egresos de la Federación 2018, Pemex dispondrá de 502,756 millones de pesos (78% para gasto programable y 22% para cubrir el costo financiero de operación).

El 3 de noviembre de 2017, el Presidente Peña Nieto anunció una inversión de           50 mil millones de pesos para la Refinería de Tula, Hidalgo, con el objeto de mejorar en un 40% el proceso de refinación para aumentar su producción de 115 a 210 mil barriles de petróleo crudo equivalente (bdpe); además del descubrimiento de un yacimiento en Cosamaloapan, Veracruz (Pozo Ixachi-1), el cual contiene un volumen de 350 millones de bpce, cantidad similar a la encontrada por empresas privadas en la Costa de Dos Bocas, Tabasco (Pozo Zama-1) en mayo de 2017. El hallazgo en Ixachi-1 es el más importante en campos terrestres en los últimos 15 años (El Universal, 2017), mientras que Zama-1 es resultado de la licitación de la Ronda 1 organizada por la Comisión Nacional de Hidrocarburos en 2015, cuyo ganador fue el consorcio conformado por empresas de Estados Unidos, Inglaterra y México.

Con la reforma energética se percibe que si es posible cambiar el rumbo de la principal empresa propiedad del estado, ya que en 2018 alcanzará un superávit de ingresos superior a los 500,000 millones de pesos, además de incrementar la producción, a través de la modernización de las plantas existentes, así como de la exploración y descubrimiento de nuevas reservas de petróleo, con apoyo de capital privado externo, que inducen a pronosticar que en el mediano plazo es factible alcanzar niveles máximos de producción como los manifestados en el campo petrolero Cantarell, ubicado en el Golfo de México, cuyo pico fue de 3.382 millones de bpd en 2004 (Milenio, 2013).

Las finanzas públicas del gobierno federal se han beneficiado con la aplicación del IEPS al combustible automotriz, sin embargo, este aumento no se ha visto reflejado en mejores oportunidades salariales, laborales y educativas de la población en México, las condiciones de competitividad, productividad y conectividad siguen siendo limitadas, debido a que la inversión pública no fluye o sigue siendo paliativa para solo atender prioridades de equidad y no de eficiencia. Lo mínimo que se espera en este ámbito es que no se programen más impuestos y que mejore la eficiencia del cobro del ISR e IVA.

Con la entrada de inversión extranjera para la generación de producción de petróleo, lo que se aguarda es que los precios de los combustibles bajen, contrario a lo que ha ocurrido con el aumento de la gasolina, diésel y gas desde 2014 a la fecha, estimando que al finalizar 2017, la inflación llegue 6.05%, después de haber estado en 2.13 en diciembre de 2015 (Banco de México, 2017). Es innegable que el poder adquisitivo, de al menos los primeros cinco quintiles de la población, seguirá mermándose, ya que con la remuneración que registran actualmente tendrán la posibilidad de comprar menos productos en el mercado.

En conclusión, el Gobierno de México está obligado a continuar replanteándose la reducción del alto costo financiero que significa Pemex, particularmente en la revisión del gasto corriente y en la posibilidad de alcanzar un crecimiento de la industria sin sindicato, ya que sus trabajadores son altamente retribuidos. El éxito de la reforma debe propagarse en toda la población, porque si esto no ocurre, el presidente petrolero como llaman en Pemex a Peña Nieto, solo será un mote reconocido en dicha paraestatal, existiendo un último esfuerzo de política económica, para demostrar que la puesta en marcha de estas transformaciones si convertirán a México en una nación progresista y con una sociedad más igualitaria.

Dr. José Manuel Orozco Plascencia

manuel_orozco@ucol.mx

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