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¡Tiempo de capirotada!

febrero 17, 2021
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#Tiempo #capirotada

Cuando estas líneas salgan a la luz será ¡TIEMPO DE CAPIROTADA! Así, en mayúsculas para expresar un grito de júbilo, porque en A2D3 nos distinguimos por no hacerle feo a ese sabroso postre que anuncia el inicio de la Cuaresma, “pero -interrumpen los del Departamento de Vida y Estilo de A2D3- ¿Sabían que la capirotada en sus orígenes fue un platillo salado, elaborado a base de carne?”. Y sin que nadie les pregunte, entre mordisco y mordisco a unas tortitas de dulce, los del Departamento de Vida y Estilo platican con el desparpajo que les caracteriza:

“Resulta y resalta que los orígenes de la capirotada se remontan por allaaá a finales del siglo quinto, con los romanos, pero en ese tiempo no era dulce sino a base de carnes y pan que se iban poniendo en capas y bañándose en un caldo salado. Cuenta la historia que la capirotada llegó a México con los españoles, y fue el platillo que Hernán Cortés utilizó para envenenar a su archienemigo Francisco de Garay, con quien estaba peleándose por unas posesiones”. “Para el siglo 18, en México ya se consumía la capirotada dulce, según citan diversos libros de cocina, y estaba relacionada con la cuaresma.

Su preparación consistía en capas de pan, queso y tomate, bañadas con un caldo dulce. Eso de ponerle tomate es algo que permanece hasta nuestros días, hay quienes incluyen el tomate en el caldo para bañar los ingredientes secos y otros lo ponen en las capas de pan”. “No hay sustento firme que respalde el simbolismo que dan algunos autores a los ingredientes de la capirotada, que relacionan el pan con el cuerpo de Cristo; el caldo con la sangre de Cristo; la canela que lleva el caldo con la cruz y el clavo de olor con los clavos de la cruz. Otros van más allá y relacionan el queso con el sudario, y la fruta con la Pascua”. “Y sí, déjalo en la fruta, porque según cada versión de la receta es lo que se le añade, para algunos es plátano, cacahuate, pasas y ciruelas, y otros le ponen biznaga, nueces y coco. Por supuesto, tooodas y cada una de las versiones corresponden a la capirotada ‘como debe ser, la real, la original’ y ya sabemos que hay tantas recetas originales como cocinas que la preparan”.

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Y en lo que platican, empiezan a ver en internet diversas páginas con recetas, cuando de pronto encuentran una que dice que la capirotada tradicional que se elabora en Sinaloa lleva guayaba “¿Qué?” Exclaman con un dejo de sorpresa, “¡Que la de aquí lleva ¿Qué?!” “Guayaba”. “No sé en qué caverna he vivido que ¡En mi vida! me ha tocado probar en Sinaloa capirotada que lleve guayaba ¿De dónde sacan eso?”. “¡Ay! ve tú a saber si quien escribió ese artículo tenía por acá familia o algún conocido instalado en exquisito y como le ponía guayaba dio por hecho que todo mundo aquí la preparaba así”, añade otro. Y como los de Vida y Estilo son más curiosos que un gato (por no decir metiches) ahí los tiene agarrados con el teléfono enviando mensajes preguntando a cuanto conocido tienen que si les ha tocado probar la capirotada con guayaba. Hasta el momento las respuestas han sido un unánime “No”. Gracias por leer estas líneas. Comentarios y etcétera por favor en adosdetres@hotmail.com En Twitter en @MarisaPineda Que tenga una semana de buen provecho. 



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